En una olla poner los tomates a hervir por 2 minutos, sacarlos del agua caliente y ponerlos a enfriar un poco.
*Si están usando chiles secos pueden agregarlos al agua caliente a remojar por 8-10 minutos para que se ablanden y sean más fáciles de moler*.
Poner los tomates, la cebolla y los chiles en una licuadora junto con los dientes de ajo, el orégano, el comino, un poco de pimienta y sal.
Agregar dos tazas de agua y moler hasta obtener una salsa tersa y densa. Reservar.
Lavar muy bien la carne y escurrirla, enseguida secarla muy bien con papel de cocina.
En una cacerola grande poner el aceite a calentar a fuego medio.
Agregar las costillas y cocinar por 15 minutos a fuego medio bajo volteándolas de vez en cuando hasta que adquieran un color ligeramente dorado en todos lados.
Una vez esté dorada la carne, sacar el exceso de grasa si se desea y enseguida agregar cuidadosamente la salsa.
Llevar la salsa a hervor y salpimentar. Tapar la cazuela y cocinar por 1 hora a fuego medio, agregando si es necesario un poco de caldo de carne o agua.
Cuando las costillas estén perfectamente tiernas, rectificar de sal y pimienta y apagar la estufa.
Notes
No es necesario usar más aceite para cocinar las costillas ya que soltarán grasa mientras se cocinan.
Generalmente las costillas requieren al menos 1 hora de cocción a fuego lento para estar completamente tiernas. Verifica la cocción ocasionalmente y gira las costillas para asegurarte de que se cocinen uniformemente.
Para asegurarte de que las costillas estén listas, verifica que la carne se desprenda fácilmente del hueso y que esté tierna. Si es necesario, puedes cocinarlas un poco más.